Resaca Poetika

Después de la Fame.



Este viernes pasado, 10 de febrero, volvió Fame Poétika esta vez a El patio de la Favorita con poesía, música y la de mi madre. La música la pusieron Jorge Esplosión y The Kids Are Alright. Las fotos, la genial, y paciente, Inés Harrison. Y la poesía un montón de poetas que asistieron y leyeron. Entre ellos y ellas: Raquel Suarez. Suyo es el siguiente poema:

Tic-tac

En noches como éstas,
en las que no estás
porque el cansancio te llena
y Morfeo te llama,
es cuando más te hecho en falta.

Me gustaría sentarme,
buscar mi sitio,
en el alféizar de tu ventnana
y verte dormir.

A pesar delas vistas,
de la altura,
de tener todo el firmamento ahí,
sólo querría velar
por el sueño de mi estrella.

Querría acariciarla con mi mirada,
sin despertarla
ni alterar su paz,
sin que supiera que estoy ahí.

Cierro mis ojos y puedo,
no sin dolor,
sentir sus manos por mi rostro
en busca de alguna lágrima que secar.

Ha cambiado mi percepción del tiempo,
los minutos no se deslizan igual,
se me ha roto la esfera
y me he clavado las agujas.

Mis números se han caído
—culpa de mi estrella—
todo se me ha parado.
Y aquí estoy otra noche más.

Con las agujas clavadas
hasta lo más profundo
de mis engranajes
intento que funcionen.
Raquel Suarez, en su blog.

Ka-Bar

Cuando te machacan
el odio es lo único
que tiene sentido.
Pero se lo que le hace
el odio
a un hombre:

Lo destroza,

lo convierte
en algo que no es,
algo que se prometió
a si mismo
que nunca
sería.
(Sons of Anarchy, 5x05)


Resaca Poétika

Después de la Fame.



Este sábado pasado, 27 de febrero, volvió Fame Poétika a La Manzorga con otra timba. Por todo lo alto podríamos decir, mira la foto de arriba y juzga sino... petazo. Recito la de dios de gente, pero la de dios. Y al final cerro el tinglao Nacho Vegas con el coro Al altu la lleva. Con un vídeo de su actuación y un poema de la poeta Armanda Fernández, allí presente y recitante, te dejo:

No dejes para mañana lo que te puedas perdonar hoy

Vengo a pedirme perdón porque me merezco una disculpa
y quiero soltar ya la pistola que reposa sobre mi nuca.

Vengo a pedirme perdón,
a barrer todos los trozos de espejo
y a recoger los restos del desprecio que me caracterizó durante mucho tiempo.

Vengo a pedirme perdón por todas las veces que me he insultado

que me he esposado las manos, 
que me he burlado de mis lamentos
y que me he tirado del pelo hasta verme arrastrada por los suelos.

Voy a pedirme perdón porque aún no me quiero, pero quiero,
y a dejarme claro que no me voy, que yo me quedo.

Vengo a pedirme perdón y a admitir mi culpa;
a esconderme la fusta, a besarme el corazón
y a susurrarme que aún tenemos cura.

Vengo a pedirme perdón porque me lo merezco,
porque aunque ellos no me quisieron,

fui yo la que me incitó a sumergirme en un agujero negro de odio, asco y miedo;
y quiero salir de esto.

Por eso voy a decirme que lo siento
y que me arrepiento de mi comportamiento.

Vengo a pedirme perdón y esta vez voy a concedérmelo.